Donde todo comienza.
Los momentos clave y que dieron forma a nuestro camino, reflejando la esencia de quiénes somos hoy.
Origen
Los orígenes remotos de la presencia de órdenes carmelitas en nuestras tierras catalanas, viene a consecuencia de la determinación tomada en el Capítulo General de Londres de 1254, que pide que se funde en «Hispania». Dicho dato se conoce gracias a la gran obra, Monumenta Historica Carmelitana (1937), del P. Benito de la Cruz Zimmerman, OCD.
Y así tenemos que el primer convento ibérico es el de Perpiñán, en 1265, dedicado a la Inmaculada Concepción. Fundación de los carmelitas de la Provincia de Provenza; el 30 de marzo de 1278 se fundó el Carmen de Lleida; y el Carmen de Barcelona se fundó el 14 de agosto de 1292.
La iglesia del Carmen de Barcelona fue obra del arquitecto Guillem Albiell, quien construyó las iglesias barcelonesas, de Santa Maria del Pi, Mont Sió, Sant Jaume, el Hospital de la Santa Cruz, etc... El Carmen de Barcelona tuvo dos claustros, de estilo griego-romano, el mayor; y gótico el segundo.
Historia de
la parroquia de Santa Joaquina
El 18 de julio de 1936 estalla el levantamiento militar, que se irá extendiendo por toda España, con resultado desigual. En Barcelona y Cataluña fracasaron los militares, quedando la calle en manos de los anarquistas y bandas incontroladas, sin que la Generalitat pudiera dominar la situación. Enseguida, junto con el desorden general, empezará la persecución religiosa, la exclaustración de los religiosos y quema sistemática de iglesias y conventos. La casa-residencia de la Virgen de Montserrat donde entonces vivían los carmelitas fue incendiada el 21 de julio de 1936.
Terminada la Guerra Civil, el P. Gabriel Mª Codony i Cros empezó a buscar, a principios de 1939, un lugar para la comunidad carmelita barcelonesa. Autorizado por el Vicario General de la Diócesis, el Filipón, P. Josep Torrent, el 3 de febrero de 1939 se hizo cargo de la iglesia de Les Ànimes, calle de El Escorial, nº 155, la cual abrió el culto el día 19 del mismo mes. El día antes, 18, llegaron los Padres Frederic Mª Costa y Pau Mª Casadevall, como prior interino, con dos marianos. El 15 de abril de 1939 fue reclamada la capilla de Les Ànimes para ser utilizada como parroquia (Sant Miquel dels Sants).
I. Buscando nueva casa
La comunidad de Barcelona se quedaba nuevamente en la calle y tuvieron que buscar otro sitio. Éste lo encontraron en una torre alquilada en la calle de Septimania nº 50, cerca de los Josepets, donde se establecieron con carácter precario, ya que no tenían el permiso del Obispado para situarse en ese lugar.
Habilitaron los bajos para capilla y el resto para vivienda. Era Prior, el P. Membrillo. El 2 y 3 de diciembre de 1941 se celebró en Barcelona una Congregación Extraordinaria, bajo la presidencia del P. Juan de la Cruz Brenninger, Asistente General, quien envió a todo el Comisariado una estimulante carta exhortatoria, fechada en Barcelona el 3 de diciembre.
Del 5 al 8 de agosto de 1946 se celebra en Terrassa Congregación Definitorial, donde se decide hacer lo posible para adquirir una casa propia en Barcelona, dado que todavía se estaba en la casa alquilada de la Calle Septimania y sin autorización del Obispado. Se insistió, en este mismo hecho, en la Congregación Definitorial, también en Terrassa, del 28 al 30 de julio de 1947.
El 15 de octubre de 1947 se presenta al Obispo de Barcelona la petición para poder ubicar el convento dentro de la zona comprendida entre las calles Zaragoza, Guillermo Tell, Balmes y San Hermenegildo. Se señala toda una zona porque no podíamos apalabrar o proceder a la compra de ningún solar o casa, sin primero tener la seguridad de que se nos daría el permiso para establecernos. De hecho, la respuesta fue negativa para el determinado sector, contestando por parte del Obispado (21 de noviembre de 1947) que se daría la autorización para que se establecieran en alguna barriada obrera de la ciudad.
El 27 de enero de 1948 se produjo la Reunión Extraordinaria del Definitorio, conjuntamente con los Priores de las casas, para estudiar el asunto relativo al establecimiento definitivo de la casa de Barcelona. Se hizo una sumaria relación histórica de la situación de los Carmelitas desde que en 1908 se habían restablecido en Barcelona. Se dieron cuenta de las gestiones llevadas a cabo hasta la fecha de la última petición contestada negativamente por el Obispado.
El 15 de mayo de 1948 existe nueva solicitud al Señor Obispo de Barcelona. Esta vez se pedía que los Carmelitas pudieran situarse en la calle Santjoanistes-Zaragoza, concretamente en el convento e iglesia de Les Monges San Juanistas, que trataban de buscarse otro lugar en las afueras de la ciudad, caso de llegar a un acuerdo con ellas o bien, en caso negativo, a otro lugar situado en la misma zona. La respuesta del Obispado a esta nueva petición no vino hasta el 28 de septiembre. Fue afirmativa respecto a situarse en el convento de las Monjas
Sanjuanistas; en caso de que fuera en otro lugar, era necesario comunicar exactamente el sitio para que se le diera el consentimiento. No se llegó a un acuerdo con las Monjas Sanjuanistas.
II. Finalmente se encuentra la casa
La comunidad Carmelita de Barcelona se quedaba nuevamente en la calle y tuvieron que buscar otro sitio. El 9 de junio de 1949 se hace una nueva petición al Obispado de Barcelona, ésta vez pidiendo establecerse en la finca delimitada por las calles: Sant Hermenegild, San Guillermo, Francolí y La Gleva.
Por último se había llegado a un acuerdo con la propietaria de la mencionada finca, Dª. Mercedes Casamada de Miseno. Como no tenían lista la cantidad convenida, y por otra parte había de por medio otro comprador, se hizo una paga y señal, donde el propietario les dio tiempo para proceder a la compra en el mes de octubre.
El 15 de octubre de 1949 en la Notaría del SR. Josep Mª de Porcioles (quien fue
alcalde de Barcelona) se firma la escritura de compra del solar para la edificación del convento de Barcelona, calle Sant Hermenegild interviniendo en ella la propietaria Dª. Mercè Casamada de Missè, y por parte de la Orden el P. Pau Mª Casadevall y Costa, Comisario General.
El precio fue de 1.200.000 de pesetas. Se pudieron pagar en el acto de la compra 775.000 ptas.; 130.000 las retuvo la Orden compradora por el impuesto de Plusvalía, y el resto de 175.000 ptas., se satisfacen mediante dos letras vencedoras el 15 de octubre de 1951. El precio fue de 25 ptas., el palmo. El dinero procedió, parte del fondo de la Provincia, parte de Venezuela (9.000 dólares), y parte (10.000 dólares) de un préstamo que el P. General consiguió de un señor de Nueva York, a devolver en 10 años al 3% de interés. No hubo necesidad de realizar un préstamo hipotecario, como se tenía previsto. Si hubo necesidad de pedir un alargamiento del plazo fijado (1 de octubre) porque todavía no había llegado el dinero, y tampoco el permiso del Obispado.
El 2 de junio de 1952 se da la bendición y colocación de la Primera Piedra del convento de Barcelona. El acto fue presidido de un solemne pontifical en la iglesia de las Santjoanistes por el Obispo carmelita, Fra Avertà Albers, asistido por los Provinciales de España, y presidido por el Prior General, Kilià Lynch, el Asistente General, Bartomeu F. Mª Xiberta, y la Provincial de Cataluña, Paz Mª Casadevall. Asistieron y actuaron los Coristas y Marianos de la Provincia, y muchos religiosos carmelitas que habían venido para el Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona, y una gran multitud de terciarios y fieles.
Acto seguido, todos juntos en procesión se dirigieron al lugar (calle Sant Hermenegild) ya preparado, donde se edificó el convento. Allí el P. Bassols, Prior del convento, leyó una alocución sobre el significado del acto y haciendo historia de los Carmelitas en Barcelona.
El P. General, asistido por el P. Xiberta, Asistente, y por el P. Casadevall, Provincial, procedió a la ceremonia de bendición y colocación de la primera piedra. Dentro de ella se puso un pergamino con el acta de ese evento para perpetua memoria. Del 15 al 17 de septiembre de 1952 el P. Pau Mª Casadevall, Provincial, anunció la inminencia de la edificación del convento de Barcelona, los planos del que, delineados por el arquitecto Jordi Dou, habían sido aprobados por el Consejo Municipal. El 19 de marzo de 1954 se celebra la solemne bendición e inauguración del convento y capilla provisional de la Comunidad de Barcelona. En 2024 se cumplieron los 70 años de esa inauguración y bendición de la parroquia.
Ofició la ceremonia de la bendición el Arzobispo-Obispo de Barcelona, dr. Gregori Modrego, tras una sentida alocución frente a una gran afluencia de fieles, representaciones de comunidades religiosas, autoridades y prensa barcelonesa. Seguidamente se celebró una misa solemne, que ofició el Prior de la comunidad, P. Agustí Mª Forcadell, cantada a 4 voces por la Schola Cantorum de los Antiguos Escolanes de Montserrat.
Con esta etapa de construcción quedaban terminadas las tres primeras plantas. En la primera, casi subterránea dado el desnivel, está el comedor y cocina, claustro y otras dependencias; en la segunda planta había la capilla, que tenía la entrada por la puerta principal de la calle Sant Hermenegild, quedando la puerta del convento por la calle de La Gleva. Había también la sacristía, portería y recibidor. En la tercera planta o primer piso, habían las celdas de los religiosos de la Comunidad.
Quedaban por terminar dos pisos más, de los que estaba construida la estructura.
III. Primeros carmelitas en vivir en la parroquia (1954)
Formaban entonces la comunidad Carmelita: el P. Pau Mª Casadevall, Provincial; P. Agustí Mª Forcadell, Prior; P. Juan Mª Cervera, P. Juan del Cruz Mª Colldecarrera y los Hermanos Fray Franco Mª Bassols y Fray Joaquín Mª Casas que cuidaban de la
sacristía y estaban dedicados principalmente a buscar limosnas para el sostenimiento de la Comunidad y por la construcción del convento.
IV. Parroquia Santa Joaquina: década de los ‘60 hasta los 2000
El 16 de octubre de 1965 el Arzobispo, dr. Modrego, comunica al P. Provincial que ya está ultimado el expediente por la erección de la nueva parroquia de Santa Joaquina de Vedruna, y, teniendo en cuenta que el convento está dentro de esta demarcación, estaría dispuesto a confiar la parroquia a los Carmelitas. Pidió que contestara si está la Provincia dispuesta a aceptarla. El día 1 de noviembre contesta al Padre Provincial que, consultado el Definitorio, da su consentimiento para aceptar la parroquia.
El 13 de diciembre de 1965 el Arzobispo-Obispo de Barcelona, facultado por la Congregación del Concilio (23-XI-65) confía a los Carmelitas la Parroquia de Santa Joaquina de Vedruna ad nutum Sanctae Sedis ya tenor del contrato suscrito por el propio Obispo, dr. Modrego, y por el P. Provincial, Juan Cuello de calle.
El 17 de diciembre el P. Provincial presenta al Arzobispo de Barcelona los Padres Enric Mª Pujolràs y Josep Mª Ribera como Rector y Vicario, respectivamente, de la nueva parroquia de Santa Joaquina de Vedruna. El mismo día 17 escribe en la Sagrada Congregación pidiendo la facultad por aceptar la Parroquia, facultad que dará la Sagrada Congregación el 20 de enero de 1966 en el General de la Orden, y el 28 del mismo mes el P. Jaume Melsen, Vicario General, la transmitirá al P. Provincial.
El 16 de enero de 1966 se efectuó en Barcelona la creación de la nueva parroquia de Santa Joaquina de Vedruna, dentro de la barriada de San Gervasi, confiada a los Carmelitas, con la toma de posesión de su primer rector. Al acto asistieron el Arzobispo de Barcelona, dr. Gregorio Modrego, y el Canciller-Secretario, dr. Alexandre Pech, los Rectores de las Parroquias vecinas de San José de Gracia y Santa Agnès, los Priores de los conventos Carmelitas de Cataluña, la comunidad de Barcelona y numerosos fieles. El dr. Pech leyó el decreto de creación y el nombramiento del primer Rector, P. Enric Pujolràs, dándole posesión del cargo. El P. Enric se dirigió a la concurrencia presentando su programa. Seguidamente hubo una concelebración presidida por el sr. Arzobispo, quien predicó la homilía, glosando el significado de la parroquia, la trayectoria de los Carmelitas al servicio de la diócesis y la colaboración que deben dar a los fieles.
El 5 de febrero de 1967 en la Reunión extraordinaria del Definitorio, mantenida en Barcelona, se autorizan las obras de construcción del templo parroquial de Barcelona (Santa Joaquina de Vedruna) a base de limosnas y préstamos personales, excluyendo la hipoteca.
El 21 de mayo de 1967 se da la bendición y colocación de la Primera Piedra del templo parroquial de Santa Joaquina de Vedruna. Ofició el dr. Gregorio Modrego.
El 22 de marzo de 1969 se puso en servicio el nuevo edificio del templo parroquial de Santa Joaquina de Vedruna, de Barcelona, todavía no terminado interiormente. A las 8 de la tarde se hizo la bendición y seguidamente se le hizo la bendición. Se celebró la Eucaristía y a partir del día 23, domingo, las misas de los días festivos y vísperas de fiesta se celebraron en la nueva iglesia y los días laborables en la capilla primitiva.
El 22 de mayo de 1974, fiesta de Santa Joaquina de Vedruna tuvo lugar en Barcelona, en la iglesia parroquial que lleva su nombre, la bendición y consagración del altar, oficiada por el Cardenal Narcís Jubany i Arnau, Arzobispo de Barcelona. De esta bendición y consagración en 2014 se cumplieron 50 años.
Acabada la Eucaristía concelebrada, el propio Cardenal Jubany bendijo la nueva imagen de la Virgen del Carmen, obra del escultor barcelonés Tomàs Bel. Este acto significó la finalización de las obras realizadas en la iglesia: pavimentación del presbiterio, nuevo sagrario, sillería, artesonado y iluminación del techo, escalera y atrio principal, y además del estreno del órgano, todo gracias a las aportaciones de los feligreses y benefactores y al celo de su Rector, P. Joan Cuello de calle.